FAQ

Microventilación, regulación de la ventilación y filtraciones

Situación actual:

Durante los últimos años, en gran parte de las viviendas de nueva construcción se han instalado carpinterías con aberturas de microventilación para cumplir con la ventilación según el CTE-HS3. El sistema de microventilación está aceptado y reconocido por el Ministerio de Vivienda como una solución alternativa al sistema de ventilación mediante aireadores de admisión.

La microventilación es un sistema de herraje que permite fijar la ventana en una posición fija, abierta tan sólo unos milímetros. En esta posición, la ventana en sí misma actúa como abertura de admisión de aire y, según los fabricantes de carpintería, no es necesario instalar un aireador adicional.

Sin duda, la microventilación tiene una clara ventaja económica y estética pero técnicamente el sistema comporta varios problemas.

Dimensionado no específico:

El sistema general de ventilación para las viviendas exigido por el CTE-HS3 está basado en un elemento activo (extractor mecánico o híbrido) y elementos pasivos (aireadores de admisión y aireadores de paso). Los técnicos redactores de los proyectos han de justificar que el sistema diseñado garantiza unas renovaciones de aire en cada estancia de la vivienda en situaciones de uso normal y, para ello, es necesario dimensionar correctamente todas las aberturas de admisión, de paso y extracción en cada caso concreto.

En un sistema de admisión por microventilación no es posible dimensionar las aberturas de admisión independientemente de las dimensiones de los huecos. El caudal de admisión está en función de la dimensión de las ventanas. Estancias con grandes aberturas tendrán más abertura de admisión aunque no corresponda con las necesidades de ventilación del local en función del uso como dictamina el CTE. Así pues, usando la microventilación la vivienda no está ventilada correctamente en cada estancia de acuerdo a los caudales exigidos por el CTE-HS3.

Incumplimiento condiciones de diseño de las aberturas de admisión (atenuación acústica, evitar entrada agua e insectos y confort)

Según el CTE-HS3, uno de los objetivos de cualquier sistema de ventilación es garantizar la correcta renovación del aire interior minimizando las posibles molestias causadas a los ocupantes. Para este fin, el CTE-HS3 exige el cumplimiento de las condiciones de diseño para las aberturas de admisión basadas en permitir el caudal de aire sin crear sensación de corriente (colocación a altura superior a 1.80m), atenuación del ruido exterior y evitar la entrada de agua, insectos o polvo desde el exterior. Estas condiciones de diseño no se pueden cumplir con un sistema de microventilación. Las exigencias para cualquier dispositivo de entrada de aire no son las mismas que para los dispositivos de microventilación.

Problemas derivados de una admisión no continuada

Basándonos en el punto anterior deducimos que el sistema de microventilación puede provocar molestias a los usuarios (ruido, corriente, polvo…) de manera que al final el usuario generalmente opta por no usar la posición de microventilación de la carpintería y dejar las ventanas cerradas, optando por ventilar tradicionalmente abriendo las ventanas según la necesidad. Este criterio podría ser válido antes de la implantación del CTE, pero hay que tener en cuenta que actualmente las viviendas construidas correctamente según el CTE son diferentes: las viviendas son mucho más estancas que antes y, además, disponen de extracción mecánica.

 

Vivienda buen ventilacion

 

Actualmente, una vivienda equipada con extracción mecánica o híbrida pero sin aberturas de admisión (o aberturas cerradas) se expone a una importante presión negativa en el interior. Esta situación aumenta el riesgo de entrada de humedad en la estructura y la envolvente debido a la elevada diferencia de presión entre interior y exterior y a su vez provoca que el aire de admisión entre de manera incontrolada por filtración, es decir por cualquier ruta de entrada no especialmente diseñada para esta función.

Si hay extracción mecánica continua siempre hay una entrada de aire, el aire extraído siempre es sustituido por aire nuevo, si no facilitamos su entrada, encontrará otra vía de entrada. El problema radica en identificar la procedencia del aire nuevo. Si se obturan las aberturas de admisión que facilitan la entrada de aire controlada y filtrada, el aire entra en el interior por cualquier ruta alternativa como pasos de instalaciones, fisuras de muro, holgura puerta de entrada, falso techo, etc. Así pues, el aire nuevo introducido en la vivienda no es un aire de buena calidad ya que no sabemos de dónde procede y generalmente puede conllevar malos olores o incluso radón.

 

Vivienda filtraciones

 

Para favorecer el ahorro energético es importante minimizar las filtraciones aumentando la impermeabilidad al aire de la envolvente del edificio. Al aumentar la estanquidad del edificio, para garantizar la calidad del aire interior y evitar filtraciones es importante instalar un sistema de ventilación con aberturas de admisión evitando así una excesiva presión negativa en el interior.

La verificación de estanquidad al aire de un edificio se realiza según la norma UNE-EN 13829:2002. El resultado se describe como n50 (tasa de paso de aire por las filtraciones a una diferencia de presión de 50 Pa). Una buena impermeabilidad al aire significa un valor n50 de 1 o 2; en edificios de muy bajas emisiones, el requisito de impermeabilidad ha de ser más bajo, alrededor de 0.6.

En varios países comunitarios se han realizado estudios de estanquidad en viviendas existentes y los valores obtenidos demuestran que la mayoría de las viviendas estudiadas superan los niveles razonables y la media del valor n50 se sitúa entre 5 y 7. Estos valores justifican la eficiencia de la ventilación tradicional sin aireadores en las viviendas ya construidas.

Por otro lado, en Inglaterra se ha comprobado que las viviendas de nueva construcción tienen un valor n50 inferior a 2. Así pues, actualmente la colocación de aireadores de admisión viene justificada por la elevada estanquidad de las viviendas de nueva construcción.

Si la envolvente de un edificio no es nada impermeable al aire como ha sucedido hasta la implantación del CTE, no es necesario abrir aberturas especiales para la admisión ni colocar extractores mecánicos ya que la ventilación natural hace su función perfectamente. Pero si se construye de acuerdo a lo exigido al CTE con el fin de ahorrar energía, los edificios deben ser lo más estancos posible y en este caso es importante tener un sistema de ventilación que funcione y garantice la habitabilidad de la vivienda.

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